Cada situación contiene matices y perspectivas que no tomamos en cuenta o bien; ni siquiera somos capaces de percibir. Gracias a Antonio, me siento ahora mucho más capaz de comprender y asimilar cómo interactuamos con los demás y ser consciente de que siempre existen diferentes ángulos y enfoques que son totalmente válidos (tan válidos como los de uno mismo) y que debemos tener en siempre presente para no estancarnos, avanzar y superarnos. Gracias Antonio por tu buena fe y sencillez!
A.M.
