Conozco a Antonio desde siempre y estoy en condiciones de destacar varias cualidades en él.
Sobre todas ellas sobrevuela su bondad. Es, en el buen sentido de la palabra, bueno. (Como dijo otro Antonio) Y, a mi modesto entender, sin esa bondad como base, muchas de sus virtudes se vendrían abajo.
Tiene un gran tesón, una capacidad de trabajo enorme. Escucha. Lucha por sus objetivos. Es inagotable.
Y, por si todo esto fuera poco, sonríe como nadie.
No dejen de contar con él, el resultado siempre será excelente.
C.
