A veces pienso que hay personas que, independientemente de los estudios o formación que posean, tienen un don para escuchar, empatizar y proponer soluciones imaginativas o distintas de las clásicas que puede ofrecer la psicología y otras ciencias sociales. Un ejemplo de lo que digo sería Antonio; lo conocí a través de mi mujer, y aunque la ayuda la había solicitado ella, asistí a algunas de las sesiones con ella y sus hijos, en un principio mas como espectador-oyente y luego poco a poco me hizo participar hasta llegar a ser una parte de la soluciones que proponía.
Su forma de hablar directa, sin rodeos y siempre positiva, resaltando las cualidades de cada uno, que a veces nosotros mismos somos incapaces de ver y con un trabajo previo sobre el pasado o la mochila que llevamos todos encima, aceptarla, entenderla y pasar pagina, es un buen método para vencer los miedos, los bloqueos, las contradicciones con uno mismo. Abrir la mente y creer en las soluciones a tus problemas que te ofrece Antonio, es el fin de una etapa oscura y el principio de otra con mucha luz, esperanza y un futuro lleno de pequeños proyectos que sumados te hacen sentir bien y feliz
Ricard Dodero
