No me respondas Antonio ya he abusado mucho de tu tiempo. Solo quiero decirte que algo ya ha cambiado dentro de mí, algo tan simple como que se ha hecho la luz. Y si, duele. He llorado todo el camino de vuelta y lo he hecho esta mañana también escuchando los audios que ayer no tuve el valor de oír.
Creo que no te dije cómo llegué a ti. Dos mujeres que no conocía de nada se acercaron a mi al acabar la reunión y me dijeron «tienes que conocer a Antonio Lamadrid». Yo no tenía ni idea de nada, ni de ellas, ni de ti. Solo les hice caso. Creo que nada en la vida pasa por casualidad. Doy gracias a la vida que me pone en el camino lo que necesito en cada momento para mi crecimiento y mejora continua. Te felicito por el regalo que te ha dado la vida y te agradezco (no te imaginas en qué medida) por ponerlo a mi disposición.
Gracias.
Beatriz.
